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IALAB Almetal Quiero entrar

Laboratorio de inteligencia artificial

Aquí la IA se experimenta, no se estudia.

Un laboratorio de inteligencia artificial para jóvenes de 14 a 19 años. Sin clases, sin temario, sin respuestas dadas.

Campo de decisión de una red neuronal entrenada en el laboratorio: dos espirales entrelazadas de puntos, una naranja y otra blanca, separadas por una frontera curva.
Una red de dos capas aprendió a separar estas dos espirales. La frontera la calculó ella: nadie se la dibujó.

Reglas del laboratorio

  • Sin temario
  • Sin exámenes
  • Sin calificaciones
  • Sin un profesor al frente
  • Equipos que se organizan solos
  • Autoaprendizaje

Un taller abierto, no un salón de clases.

La diferencia no es de forma sino de fondo: aquí nadie llega a recibir un contenido que ya estaba decidido de antemano.

Lo que aquí no pasa

  • No hay un profesor al frente.
  • No hay temario que seguir.
  • No hay exámenes ni calificaciones.
  • No hay un proyecto asignado desde arriba.
  • No hay respuestas correctas al final del libro.
  • Nadie te va a dar la respuesta.

Lo que aquí sí pasa

  • Llegas con una pregunta que te dé curiosidad.
  • Tu equipo elige qué va a intentar.
  • Se equivocan, miden y vuelven a intentar.
  • Aprendes justo lo que tu experimento necesita.
  • El equipo decide cuándo algo ya funciona.
  • Al final lo muestran y lo explican.

Un ciclo, cuatro momentos.

El ciclo es el mismo para todos los equipos. Lo único que cambia es la pregunta con la que cada quien llega.

  1. Llegas con una pregunta

    No necesitas saber de inteligencia artificial, ni programar, ni haber tomado un curso antes. Necesitas algo que te dé curiosidad y ganas de intentarlo.

  2. Armas tu equipo

    Los equipos se forman solos. Nadie reparte roles ni asigna proyectos. El equipo decide en qué va a trabajar y cómo se va a organizar para lograrlo.

  3. Experimentan

    Prueban, se equivocan, miden y vuelven a intentar. El error aquí no se castiga: es el método. Cuando falta un conocimiento, lo van a buscar porque el experimento lo está pidiendo.

  4. Lo muestran

    Al cerrar el ciclo el equipo presenta qué construyó, qué aprendió y qué no le funcionó. Explicar lo que falló vale tanto como explicar lo que salió bien.

Aquí nadie estudia para aprobar. Se aprende porque el experimento lo exige, y eso cambia por completo la razón por la que aprendes.

Cinco puertas de entrada.

No son materias ni niveles. Son excusas para empezar a experimentar, y ninguna está cerrada por no saber lo suficiente.

Modelos de lenguaje

Asistentes, chatbots y juguetes que conversan. Aquí se trabaja con texto: cómo se convierte en números, por qué un modelo responde lo que responde y hasta dónde se equivoca.

Matriz de similitud entre diecinueve palabras calculada en el laboratorio, con las palabras relacionadas agrupadas en tonos naranja.
Similitud entre palabras medida con un modelo entrenado aquí.

Visión por computadora

Que una cámara reconozca lo que tú le enseñes a reconocer: clasificar objetos, contar piezas o detectar lo que está fuera de lugar.

Datos y predicción

Convertir una tabla aburrida en algo que anticipa. Ajustar una curva, medir qué tan seguro es el modelo y descubrir cuándo los datos están mintiendo.

Gráfica del laboratorio: una curva naranja ajustada a puntos de medición dispersos, rodeada por una banda de incertidumbre.
Doce modelos ajustados a los mismos datos. La banda es lo que no se ponen de acuerdo.

Voz y audio

Hablarle a la máquina y que entienda. También lo contrario: que la máquina hable, escuche y distinga sonidos que para otros pasan desapercibidos.

IA en el taller

Almetal es una empresa metalúrgica, así que el taller es parte del laboratorio. Sensores, mediciones y automatización sobre problemas reales que están a la vuelta de la esquina.

Gráfica del laboratorio: seis curvas naranja de pérdida descendiendo a lo largo de un entrenamiento.
Seis entrenamientos distintos, medidos en datos que el modelo nunca vio.

Nadie dirige a los equipos. Los equipos se dirigen solos.

No es un eslogan: es la regla que más cuesta al principio y la que más se termina aprendiendo.

El equipo decide, sin que nadie lo autorice:

  • Qué problema van a atacar.
  • Cómo reparten el trabajo entre ustedes.
  • Cuándo piden ayuda y a quién se la piden.
  • Cuándo algo ya funciona y se puede mostrar.
  • Qué hacen cuando el plan no sirvió.

No hay un adulto repartiendo tareas ni marcando el ritmo. Hay personas del laboratorio cerca para pensar junto al equipo, no para resolverle el problema.

Para madres, padres y tutores.

Si estás decidiendo si tu hija o tu hijo entra al laboratorio, esto es lo que conviene saber de antemano.

Preguntas frecuentes.

Lo que más nos preguntan quienes están considerando entrar.

¿Necesito saber programar?

No. Se empieza por curiosidad, no por requisitos. Lo que haga falta aprender se aprende cuando tu experimento lo pide, y ahí sí se aprende en serio.

¿Es una escuela o un curso?

No. No hay clases, ni temario, ni exámenes, ni calificaciones. Es un laboratorio de experimentación con inteligencia artificial.

¿Hay maestros?

No hay quien dé clase al frente. Hay personas del laboratorio que acompañan al equipo y ayudan a pensar el problema, sin entregarles la respuesta.

¿Cuánto dura cada ciclo?

El laboratorio trabaja por ciclos y las fechas se confirman al momento del registro. Escríbenos y te decimos las del ciclo en curso.

¿Tiene algún costo?

Las condiciones de participación se informan directamente en el registro. Escríbenos y te decimos exactamente qué incluye.

¿Tengo que llevar computadora?

No. Todo el equipo está en el laboratorio: tú solo traes tu inteligencia, tu disciplina y tu curiosidad.

¿Puedo llegar con un amigo?

Sí, y suele funcionar mejor. Como los equipos se arman solos, llegar con alguien con quien ya sabes trabajar es una ventaja real.

¿Y si mi idea no funciona?

Ese es justamente el punto. Un experimento que falla sigue dando información, y explicar por qué falló es parte del trabajo del equipo.

Tengo 16 años, ¿puedo ir solo?

Al registro se va con un adulto responsable. Si tienes dudas sobre tu caso, escríbenos y lo revisamos contigo.

Trae una pregunta. El taller ya está aquí.

Déjanos tus datos y te contactamos. No hay costo por preguntar y no hay compromiso.

El laboratorio es para jóvenes de 14 a 19 años.

10 dígitos, sin lada del país.

Opcional. Si todavía no sabes, también está bien: aquí se empieza por curiosidad.

Todo el equipo está en el laboratorio: tú solo traes tu inteligencia, tu disciplina y tu curiosidad.

Tus datos solo los ve el personal del laboratorio. No se comparten con nadie más.